martes, 1 de septiembre de 2020

179 Aniversario de Bellavista


 Por Saúl Armando Llamas López

 

179 años de Reseña Histórica Nacional, en la Ex Factoría de Hilados y Tejidos, en Bellavista, Nayarit (11 de septiembre de 1841)

 

   Don José María de Castaños y Llano (1796-1846), nació en Santander, España el 11 de septiembre de 1796, hijo legitimo de Juan José de Castaños y Larrasolo oriundo de Baraceldo y de María Tomasa de Llano y Alvarez oriunda de Portugalete ambos lugares en el Señorio de Vizcaya, estudió en la escuela nautica de Santander. Llegó a la ciudad de México en 1810 (en el tiempo que se dio el grito de inicio en la Independencia de México, 16 de septiembre de 1810), con su tío Don Antonio de Llano y Alvarez, después capitán del batallón de Leales de Fernando Séptimo y dueño de las grandes haciendas de Chapulimita y Casa Blanca en las inmediaciones de Ahualulco, los que pasaron a residir a Guadalajara. De allí paso a Tepic en donde hizo regular fortuna en el negocio marítimo antes de casarse con Gabriela de Lazcano y Sagáz de Cañizares, hija de vasco y tepiqueña en 1824, tuvieron dos hijos: José María y Juan José de Castaños Lazcano,  como agente viajero sirvio a la casa Barrón-Forbes, constituida por el cónsul  Ingles Eustaquio Barrón (1790-1859) y él cónsul estadounidense Guillermo Forbes Sempill (1790-1884) grandes comerciantes en el corredor San Blas-Tepic-Guadalajara, a quien presto sus servicios en calidad de capitan de barcos, su negocio siguió en ascenso hasta tener barcos propios que hacían ruta desde San Blas, hacia los puertos de Mazatlán, San Francisco California y hacia el Oriente, Macao principalmente dentro del imperio de la China.

 

Fue el primero que introdujo el peso mexicano en Asia. Nombrado Cónsul de los Estados Unidos y de España.

 

En 1839 junto con Vicente Garcia Granado, fundaron una casa comercial, en el puerto de Mazatlán, entre estos años se le da el mando de la aduana de San Blas.

 

En 1839 observó un terreno que se encuentra en el área de la cofradía de animas benditas de la parroquia de Tepic, hace solicitud para comprarlo, cuyos principales socios son él (con dos terceras partes del capital) e Ignacio Fletes (Jaliciense, con la tercera parte)), tomando en cuenta que este espacio es un poligono que tiene como límites naturales, el arroyo de minitas (troncón cuero de vaca), cumbre del mirador (hoy cerro del vigia), ixtete, río de Tepic, calderas del rancho de Don Antonio de la Paz, Mojoneras puestas por la hacienda de Puga (del que fue dueño), loma del sapo y cerrando nuevamente con el arroyo de minitas, para esto su hijo José María de Castaños Lazcano, estudió en Bélgica, en los tiempos de la revolución industrial textil y haciendas en europa, conoció una factoría en la comunidad de Gante, una réplica exacta, llamada “BELLEVUE”, admirado por la singularidad y belleza de la fábrica, su padre y él, trajo consigo al ingeniero Juan Bregeman con planos, máquinaria, cantera con techos desarmables, herreros, ladrilleros y tecnicos del viejo continente, desenbarcando en el puerto de San Blas y aprovechando la corriente del río Mololoa para llegar a este punto.

 

En 1841, Don José María de Castaños y Llano, adquiere el terreno llamado la “Jordana” (antes era un Almaden, donde se extraian materiales valiosos), la compra la hace con él Obispo de Guadalajara, Monseñor Diego de Aranda y Carpinteiro, a su vez conmemorando su cumpleaños número 45, nace así el 11 de septiembre de este año, “La Factoria de Hilados y Tejidos en Bellavista, Nayarit”., así como tiendas de raya y docenas de casas de uniforme fisonomia de adobe, con techo de teja y de dos aguas, que fueron destinados para los obreros, en un lugar conocido como “La Cuadra”.

 

En 1843 le envió sus técnicos a Don José Palomar, después Gobernador de Jalisco, al que Tepic pertenecía como séptimo cantón, tambien se asocio Don José con el español Don Francisco Martinez Negrete, para la construcción de la fábrica textil en Atemajac llamada La Prosperidad (tambien en Guadalajara se fundo la fábrica la Escoba en 1841), así como la fábrica de Papel El Batan y en La Experiencia propiedad de los señores Manuel Olasagarre, Sotero Prieto y Compañía, posteriormente en 1866 se fundó la fábrica de Río Blanco ubicada primero en el Salto y años despues trasladada a Zapopan Jalisco, Don José María de Castaño y Llano construyo una soberbia mansión, hoy declarado monumento histórico en la ciudad de Tepic, en las calles de Avenida México e Hidalgo, casa que ocupara después la poderosa Casa Aguirre, constituida por los vascos-españoles Juan Antonio y Domingo Aguirre, su sucesora. Allí murió el 20 de mayo de 1846, dejando su capital seriamente comprometido. A su muerte siguió la lucha entre la casa Castaños (los changos) y la Casa Barrón y Forbes (los macuaces) para obtener el predominio de la región, aliándoce la segunda con el temible forajido Manuel Lozada “El Tigre de Alica”, viéndose precisados los Castaños, a salir de Tepic para ir a radicar en Guadalajara.

        

En 1846, José María y Juan José Castaños y Lazcano, a la muerte de su padre, administran la empresa y enfrentan las deudas contraidas con las casas comerciales tales como la empresa: Industrial de Bellavista y Puga (1847), se liquido y se remataron los bienes en 1852, en la cual se formo  la Compañía Tepiqueña, entre los cuarenta socios destacan como lo hicieron en la primera, tres de ellos: Juan Antonio Aguirre, Director General  de la misma, Casa Barrón y Forbes, así como Manuel  Antonio (Casa) Luzarraga de Guayaquil Ecuador,  las primera y la segunda  concedieron prestamos y la última proveía el algodón.

 

         Juan Antonio Aguirre entre 1852 y 1854 era conocido en la región como un comerciante próspero y pronto comenzó a destacarse como socio de la Fabrica de Bellavista al comprar:

 

-      Dos novenas partes de las acciones a los herederos de Ignacio Fletes.

-      En 1857, cuando compró dos terceras partes de las acciones de la factoría, fue cuando se deshizo la Compañía Tepiqueña.

-      La novena parte de las acciones que mantenía la familia Gadea Castaños, le fue arrendada hasta 1868, año en que finalmente decidieron venderla a Juan Antonio Aguirre.

-      Juan Antonio Aguirre negocio con la casa Luzárraga, quien saldo en dos años.

-      Tambien debió pasar en este desenlace el hecho de que la firma Barrón y Forbes, no estuvieran interesados en comprar la Fabrica de Bellavista, pues en esos años estaban invirtiendo o asociandose con otros empresarios de gran envergadura, en el ferrocarril México-Veracruz ó bien como prestamista del Gobierno Federal (en 1847 al Presidente de la Republica Benito Juarez y años después a Lerdo de Tejada), de tal forma se hizo poseedor del total de las acciones de la Fabrica de Bellavista.

 

Juan Antonio Aguirre, conocía bien los problemas de la factoría de Bellavista, en 1852 tomó el mando en la misma dirección que recomendó José Palomar años antes, hizo administrador de la misma al neoyorkino Santiago Stephens, incorporó a varios de sus familiares, entre ellos: Alejandro en el departamento de cardas, Luis en el departamento de hilados, Roberto en el departamento de máquinas, lo mismo que Manuel, Alfredo y Guillermo, tenían la responsabilidad en el departamento de telares, todos ellos con apellido Stephens.

 

         Con la aprobación de la casa Aguirre y con la autorización de las autoridades eclesiasticas de Guadalajara, en junio de 1869, arranco el proyecto de construcción de una iglesia, a 50 metros áproximadamente de la fábrica y se edifica en 1872 bajo la supervisión y vigilancia de Santiago Stephens, cambia un giro total por las ideas liberales de ese tiempo, de pasar de un templo catolico a realizar practicas masonicas en el mismo, hoy es conocido como salon de actos.

 

En diciembre de 1887 la casa Aguirre adquirió 44 cuartos que Ignacio Colina había construido en las inmediaciones de la fábrica, en las cuales vivieron

 

Familias de los obreros, poco despues emprendió obras modernizadoras, como patios y corredores desde el 15 de septiembre de 1902, sucesos registrados al mismo tiempo en los ingenios azucareros de La Escondida y Puga, propiedades de la misma firma.          Se abren nuevas fabricas textiles en Nayarit, como fue en Jauja en 1838, siendo dueños los Barrón y Forbes, posteriormente la de Río y Santiago 1858 y 1868.

 

         A la muerte de Santiago Stephens, en junio de 1892, nadie de sus familiares quedo en su cargo, esa responsabilidad estuvo en manos de Faustino Somellera, jefe supremo de la casa Aguirre, quien contrato a Arturo Ecroyd, un Inglés que por años se desempeño como capataz en plantaciones de Brasil.

 

         En 1894 los obreros de Bellavista, protestaron por el maltrato y condiciones de trabajo pésimos a que estaban sujetos a laborar 16 horas diarias, sin importar la edad o sexo, las personas eran incorporadas por la fuerza a los trabajos, donde lo requería el hacendado, las jornadas laboradas eran extenuantes y se daban tratos inhumanos como esclavos, era frecuente que los trabajadores se presentaran mal alimentados, enfermos o agobiados, de toda esta situación se hace responsable a Arturo Ecroyd, implantando un régimen de terror, encarcelando, matando y colgando a obreros para apaciguar las inconformidades, todo esto con el consentimiento de la casa Aguirre, en estos tiempos se menciona que colgaron a un niño inocente llamado Carlitos. 

 

         También en esos años aparece la figura del “Cepo”, en el cual consistía en el pago de salario a los obreros, en vez de moneda los remuneraban ilegalmente en pago con especie (manta, telas y productos que comercializaba la casa Aguirre), en tiendas de raya clandestinas del hacendado, prohibiéndoles vender sus pertenencias a mercaderes de Tepic, ya que de ser así los castigaban por meses.

 

         De tal forma apareció un grupo de obreros valientes que pusieron las primeras acciones de inconformidad, escribiendo con ello, las primeras páginas de gloria en la historia del proletariado nayarita, entre ellos figuran: Enrique Gregorio y Pedro Exiquio Elías Salazar, Micaela Ríos, Irineo Fuentes, Ramón Llamas, Victoriana y Daniel Arroyo, Adelaida y Mariana Castañeda, Maclovía, Trinidad y Francisca Quintero, Julián Lara, Eusebio Torres Huerta, Ricardo Sandoval Vera, Posteriormente: Alberto Arroyo, José Stéphens, José Luis Vallejo, Everardo Cruz García, Clemente Soria, Juan Arana, Modesto Meza, Ezequiel Padilla, Manuela Galicia, Doña Sebastiana, etc.

 

         En Nayarit se formaron asociaciones de resistencia, de protección y capacitación ideológica, con valor y determinación en los centros obreros de la Escondida, Jauja y Puga, así como también, con los peones agrícolas de San Luis de Lozada, Trapichillo, Pochotitán, Tuxpan, San Andrés, Jala, Mexcaltitán, Río, Santiago y Sentispac, teniendo como centro rector y como cuartel general ideológico a los trabajadores de Bellavista.

Dirigidos por los hermanos Enrique Gregorio y Pedro Exiquio Elías Salazar, estas juntas o asambleas a veces se realizaban a escondidas en el panteón del pueblo ó en el cerro del sapo por temor a represalias.

 

Los hermanos Elías Salazar, sin lugar a dudas, fueron los líderes y dirigentes obreros más capaces, Enrique Gregorio nació en Tepic el 17 de noviembre de 1875, fundador del movimiento ideológico anarquista más importante de la entidad y su hermano Pedro Exiquio nació en Tuxpan Nayarit el 18 de noviembre de 1883, fue un autodidacta profundo y analista, fue liberal, maderista y finalmente constitucionalista, por lo que las acciones más importantes en las que participaron, se puede mencionar:

 

1.   Los movimientos de protesta y los paros laborales pacíficos de 1894, encabezados por las hermanas Quintero, las hermanas Castañeda, Victoriana Arroyo y su hermana Micaela, en 1896 en la Fábrica textil de Jauja se realizaban paros similares.

2.   La organización y conducción de la primera huelga pacifica obrera Nayarita y de la República Mexicana, el 20 de marzo de 1905, según datos de historiadores, en la cual consistió en tres días de protesta, movilizándose pacíficamente con antorchas encendidas por las noches hacia la Fábrica Textil de Jauja, ida y vuelta, por la vieja carretera a Tepic, este movimiento fue sofocado por amenazas de muerte por parte de la Casa Aguirre.

3.   La exitosa participación en el Congreso Obrero, celebrado en la ciudad de México, en el mes de julio de 1905, donde alentaron al movimiento proletariado del país, que dio confianza a los organizadores de las huelgas de Cananea y Río Blanco en 1906.

4.   Participaron en la organización, en el Estado Nayarita, en el Partido Liberal Mexicano, al que pertenecieron los obreros de Jauja y Bellavista.

5.   En 1910 fundaron el “Club Liberal Melchor Ocampo”, que en Bellavista dirigió Daniel Arroyo.

6.   Apoyaron y difundieron la candidatura a la Presidencia de la República de los señores Francisco I. Madero y José María Pino Suárez, fortaleciendo así al partido que lo postuló, el anti reeleccionismo.

7.   Organizaron el primer desfile de los trabajadores nayaritas, el primero de mayo de 1916.

8.   El 7 de mayo de 1916, formaron el primer sindicato en la entidad, de obreros y obreras en la Fábrica Textil de Bellavista y ayudaron a la formación de muchos más. Fue la culminación de aquellos paros y huelgas, ya que la segunda fue en 1912 hasta la formación del primer sindicato descrito en la fecha ya mencionada en la parte de arriba, que desde el siglo XIX, lucharon para conseguir mejores condiciones laborables más justas entre ellos: la reducción de la jornada de trabajo de 16 a 8 horas diarias, atención medica y mejor remuneración para los obreros. El comité directivo del primer sindicato quedó como sigue:

Secretario General: Enrique G. Elías Salazar.

Secretario del Exterior: Pedro E. Elías Salazar.

Secretario del Interior: Ireneo Fuentes.

Tesorero: Silverio Cárdenas.

Subtesorero: Ramón Llamas.

 

9.   Bajo la dirección del periódico “Acción Libertaria” de la Casa del Obrero Mundial, en Bellavista organizaron un numeroso “Grupo Rojo”, que además de apoyar al gobierno de Don Venustiano Carranza y a la Constitución Política de 1917, luchaba a favor de la clase obrera y campesina de la entidad.

10.               El nacimiento del Estado Libre y Soberano de Nayarit, en 1917, Enrique G. Elías fue postulado como candidato de los trabajadores al gobierno de la entidad, se asegura que triunfo y que con él, se iniciaron los fraudes electorales, las fuerzas de la reacción afines al sector patronal, hicieron triunfar a José Santos Godínez.

 

Se les invita  conocer la Ex Fábrica Textil de Bellavista Nayarit, está a siete kilómetros en distancia de Tepic su capital, rumbo a la presa hidroeléctrica de Aguamilpa, hoy es Escuela de Artes Escénicas y Archivo del Estado de Nayarit.

 

Hago mi petición a la Secretaria de Educación Pública (SEP), así como a sus instancias, otorguen este reconocimiento de estos  hechos históricos, en libros de texto gratuitos en nivel primaria y secundaria, para el enriquecimiento cultural de nuestras nuevas generaciones así como la realización de una película o documental de estos hechos verídicos por parte de la Secretaria de Cultura (FONCA).

 

         Fuente de Información:

 

- Libro Bellavista “Añoranza”, del Profr. Manuel Ibarra López, Septiembre de 1998.

 

-  Periódico Express, Gregorio Miranda y Carlos Muñoz Jiménez, 7 de mayo del 2009.

 

-  Templo Masónico, Bellavista Nayarit, de Sergio Becerra Zepeda, 4 de enero del 2008.

 

-  La casa de García Granados de Guatemala y México, por Francisco Javier de Castaños y Cañedo, Edito gráfica Guadalajara, México 1994.

 

-   Origen y Evolución de la Hacienda en México, siglos XVI al XX, memorias del simposio realizado del 27 al 30 de septiembre de 1989, del Colegio Mexiquense A.C., Universidad Iberoamericana, Instituto Nacional de Antropología e Historia 1990.

 

-  Formación Empresarial, Fomento Industrial y Compañías Agrícolas en el México del Siglo XIX, de Mario Trujillo Bolio y José Mario Contreras Valdez, 2003.

 

-      Página Oficial de Bellavista Nayarit (Faceboock).

 

 

domingo, 30 de agosto de 2020

DEFINICIÓN DEEXPECTATIVA

 

DEFINICIÓN DEEXPECTATIVA

Por: SAÚL ARMANDO LLAMAS LÓPEZ

 

ESPERANZA E ILUSIÓN QUE SIENTE ALGUIEN DE CUMPLIR UN PROYECTO ESPERADO


Se conoce como expectativa, etimológicamente como: (palabra derivada del latín exspectātum, que se traduce como “mirado” o “visto”) a la esperanza, sueño o ilusión de realizar o cumplir un determinado propósito. Por ejemplo: “Tengo la expectativa de lograr algo grande con este muchacho”, “Quiero devolver este televisor: la verdad que no cumplió con mis expectativas”.


Además de todo lo expuesto tampoco podemos pasar por alto el que utilizamos dicho término para construir una locución adverbial: “a la expectativa”. Con ella lo que se intenta expresar es que una persona no va a llevar a cabo ningún tipo de acción ni va a tomar una decisión sobre algo concreto hasta ver qué sucede.

Así, por ejemplo, alguien que quiera comprarse una casa, pero piense que en su empresa le van a destinar a un nuevo puesto fuera de la ciudad pues estará a la expectativa de ver si finalmente le conceden dicho trabajo para adquirir una vivienda en su urbe o en el nuevo destino donde le podrían enviar.


Cabe resaltar que, por lo general, la expectativa se asocia con la chance razonable de que algo se concrete. Para que las expectativas puedan nacer es necesario que tengan alguna clase de respaldo. Sino, se trataría sólo de un simple deseo que podría llegar a tener raíces irracionales o estar impulsado por cuestiones vinculadas a la fe.


Si, por ejemplo, un número considerable de nubes grises cubren el cielo, la expectativa de la gente será que llueva. Por eso la respuesta a dicha expectativa Será salir con paraguas a la calle para evitar mojarse en el momento que se inicien las precipitaciones.


Otro detalle a tener en cuenta es que la expectativa aparece tras una incertidumbre, en momentos en los cuales aún no se ha confirmado qué es lo que puede llegar a pasar. La expectativa, entonces, consiste en depositar confianza en aquello que, según se considera, es más probable que ocurra: se trata, en definitiva, de una suposición que, de acuerdo a las circunstancias, puede ser más o menos realista. Cuando las expectativas no se ven satisfechas, el individuo experimentará una decepción (“Pensé que este regalo te iba a gustar, pero veo que mis expectativas estaban equivocadas”). En cambio, si se logran superar las expectativas iniciales, el sujeto sentirá alegría ante la sorpresa experimentada (“Este disco es maravilloso, superó todas mis expectativas”).

 

En otras palabras, puede decirse que las expectativas están vinculadas con las predicciones y las previsiones. A más nivel de certezas sobre el futuro, más chances existen que se cumplan las expectativas: “Existe una expectativa muy grande por el anuncio del presidente, ya que varios ministros señalaron que será beneficioso para la economía”.

 

De la misma forma, es importante también que subrayemos que con el concepto que nos ocupa se forman otras palabras igualmente relevantes. Este sería el caso de las conocidas como cartas o letras expectativas. Una denominación esta con la

que se describe a todas las misivas o documentos que se realizan por parte del Papa o Pontífice y que tienen una clara misión.

 

Más exactamente, en dichas cartas lo que se expresa es que a una persona en concreto se le otorga bien un puesto de trabajo o bien un beneficio o una dignidad en concreto. Aunque hemos mencionado que son realizadas por la cabeza visible De la Iglesia, también este tipo de textos pueden ser llevados a cabo por reyes o bien por los mandos supremos de una empresa en favor de alguno de sus empleados.

¿Para qué sirven las expectativas?

La principal función de las expectativas es prepararnos para la acción. Si nos anticipamos mentalmente a lo que pueda ocurrir, podemos preparar un plan de acción para que la vida no nos tome por sorpresa. Las expectativas, por ende, nos ayudan a prepararnos mentalmente para el futuro.

 

De hecho, la mayoría de nuestras decisiones no se basan exclusivamente en los datos objetivos – como nos gusta creer – sino en las expectativas que albergamos sobre los resultados de esas decisiones. Eso significa que cada decisión es, de cierta forma, un acto de fe. Detrás de cada decisión se esconde la confianza en que nuestras expectativas sobre las consecuencias de nuestra elección ocurrirán.

Por tanto, las expectativas se convierten en una especie de brújula interior. El problema es que esperar que algo suceda no hará que suceda, de manera que cuando las expectativas son poco realistas pueden terminar jugándonos malas Pasadas y, en vez de ayudarnos a prepararnos mentalmente, nos abocan a la frustración.

5 ejemplos de expectativas poco realistas que alimentan un pensamiento mágico

Jean Piaget señaló que los niños pequeños tienen dificultades para distinguir entre el mundo subjetivo que crean en su mente y el mundo externo y objetivo. Piaget descubrió que los niños suelen creer que sus pensamientos pueden hacer que las cosas sucedan. Por ejemplo, si se enfadan con su hermano, pueden pensar que este enfermó por su culpa, aunque no sea así.

Piaget llamó a este fenómeno “pensamiento mágico” y sugirió que todos lo superamos alrededor de los 7 años. Sin embargo, lo cierto es que en la adultez seguimos teniendo diferentes formas de pensamiento mágico. A muchas personas les resulta difícil abandonar la idea de que esperar que algo suceda, lo hará posible, una idea en la que hacen leva teorías como la famosa “ley de la atracción”.

Además, tenemos la tendencia a depositar nuestras esperanzas de felicidad en las expectativas cumplidas. O sea, creemos que seremos felices si lo que esperamos o deseamos se cumple. Y si no ocurre, creemos que seremos profundamente infelices. Ese tipo de pensamiento posterga la felicidad, hipotecándola a una probabilidad.

Sin embargo, las expectativas no son necesariamente negativas, siempre y cuando tengamos buenas razones para creer que el cumplimiento de una expectativa nos hará felices, y nos aseguremos de dar los pasos necesarios para que esos deseos se cumplan.

El verdadero problema de las expectativas radica en esperar que algo suceda sin tener buenas razones para ello. Si creemos que el simple hecho de albergar ciertos deseos, hará que ocurran, estamos alimentando un pensamiento mágico y sentando las bases para la decepción.

Este tipo de pensamiento puede parecer delirante. Y lo es, pero todos lo hemos alimentado en ciertas circunstancias cada vez que albergamos expectativas poco realistas como:

1.   La vida debería ser justa. La vida no es justa, a las “personas buenas” les suceden cosas malas. Esperar que podamos librarnos de los problemas y dificultades solo porque somos “buenos” es un ejemplo de expectativa poco realista que solemos alimentar.

2.   Las personas tienen que entenderme. Todos sufrimos en cierta medida el Efecto del Falso Consenso, un fenómeno psicológico según el cual solemos pensar que un gran número de personas piensan como nosotros y que tenemos la razón. No siempre es así, cada quien tiene su punto de vista y no tiene que coincidir con el nuestro.

3.   Todo saldrá bien. Es una frase que nos decimos a menudo para infundirnos confianza, pero lo cierto es que, si no nos aseguramos de que las cosas salgan bien poniendo manos a la obra, nuestros planes podrían torcerse en cualquier momento.

4.   La gente debería comportarse bien conmigo. Esperamos que las personas sean amables y estén dispuestas a ayudarnos, pero no siempre será así. A algunas personas no les caeremos bien y a otras simplemente no les importamos. Debemos asumirlo.

5.   Puedo cambiarlo. Solemos pensar que podemos cambiar a los demás, una expectativa bastante común en las relaciones de pareja. Pero lo cierto es que el cambio personal debe provenir del interior, de una motivación intrínseca. Podemos ayudar a una persona a cambiar, pero no podemos cambiarla ni “arreglarla”.

Consecuencias de las expectativas poco realistas

Las expectativas no son dañinas en sí puesto que nos ayudan a formarnos un cuadro general de lo que podría ocurrir en un futuro más o menos cercano. El problema comienza cuando esperamos que la vida discurra según nuestros deseos, algo que más temprano que tarde nos conducirá a la desilusión, porque como dijo la escritora Margaret Mitchell: “la vida no está obligada a darnos lo que esperamos”.

El problema aparece cuando nos olvidamos que nuestras expectativas a menudo solo reflejan un deseo o una probabilidad – a menudo bastante remota – de que algo ocurra. Cuando perdemos de vista esa perspectiva, las expectativas se convierten en un auténtico asesino de la felicidad.

Además, cuando las expectativas incumplidas involucran el “fracaso” de otras personas para comportarse de la manera en que esperamos, a la decepción se le suma el resentimiento, el cual terminará afectando profundamente la relación, haciendo que perdamos la confianza en esas personas.

Deshacernos de las expectativas es complicado. La buena noticia es que no es necesario desterrarlas de nuestro mundo psicológico, pero necesitamos aprender a distinguir entre las expectativas realistas y aquellas poco realistas.

Las ventajas de dominar tus expectativas

 

1. Asumes la responsabilidad por tus decisiones

Las expectativas no son hechos, son simples probabilidades, comprender esta diferencia, que no es meramente terminológica, nos permitirá tomar las riendas de nuestra vida. Eso significa que, si deseas que ocurra algo, debes asumir una actitud proactiva y dar los pasos que sean necesarios para que ese deseo se convierta en realidad, no esperar pacientemente a que los demás adivinen qué quieres o esperas de ellos.

Paradójicamente, esperar menos y actuar más nos permite retomar el control sin sentirnos agobiados ya que implica una mayor confianza en nuestras potencialidades y un mayor autoconocimiento. Las personas que no se sientan a esperar a que los demás cumplan con sus expectativas, sino que luchan por lo que quieren, no suelen adoptar el papel de víctimas o mártires, sino que se encargan de hacer que las cosas sucedan.

2. Separas tus deseos de tus deberes

La mayor parte del tiempo funcionamos en piloto automático asumiendo la “mentalidad de la manada”; es decir, nos dedicamos a cumplir con nuestros deberes. Sin embargo, los deberes no son más que las expectativas que nos han impuesto los demás, ya sea la familia o la sociedad.

Cuando no cumplimos nuestros deberes, nos sentimos culpables. Pero si cumplimos con ellos esperamos una recompensa y cuando esta no llega, nos enfadamos y desilusionamos. En cualquier caso, siempre llevamos las de perder porque estamos inmersos en un estado emocional negativo permanente. Sin embargo, deshacernos de nuestras expectativas también implica comprender que no necesitamos satisfacer las expectativas de los demás. Y se trata de un proceso liberador a través del cual entras en contacto con tus verdaderos deseos y pasiones, que son dos ingredientes fundamentales para lograr lo que te propones en la vida.

3. Disfrutas más del presente

“No cruces el puente hasta que no llegues a él”, aconseja un refrán inglés. Necesitamos comprender que las expectativas están conformadas por retazos del pasado, que nos han servido para realizar la predicción, y por deseos para el futuro, pero no contienen ni una pizca de presente, que es lo único que realmente tenemos. Las expectativas sin acción solo sirven para encerrarnos en la trampa del futuro, nos limitan al papel del ajedrecista que está sentado a la espera del movimiento de su adversario, mientras por su mente pasan todas las posibles jugadas para contraatacar. Solo que, en la vida, asumir durante demasiado tiempo el papel del ajedrecista significa dejar que el presente se nos escape.

Además, a menudo las expectativas se convierten en unas gafas que nos impiden ver el mundo con claridad. Al esperar algo, podemos desaprovechar otras oportunidades, como si estuviéramos en el andén de una estación esperando un tren que nunca llega y, mientras tanto, dejamos que los otros se marchen. Al contrario, tener expectativas realistas nos permite vivir en el presente, construirlo y aprovechar las oportunidades que este nos brinda.

¿Cómo ajustar las expectativas?

·         Controla la mente expectante. En el budismo se hace referencia a la “mente expectante” para referirse a aquellas personas que esperan algo, pero no ponen manos a la obra para lograrlo. Desde esta óptica, las expectativas serían tan inútiles como una danza india para llamar la lluvia. De hecho, son contraproducentes porque cuando no se cumplen, solo sirven para generar dolor y sufrimiento, irritación y tristeza. ¿La solución? Controlar esa mente expectante. Podemos lograrlo abriéndonos más a la incertidumbre y al discurrir de la vida, viviendo las situaciones sin anticipar un resultado.

·         Diferencia las expectativas realistas de las poco realistas. Las expectativas nos ayudan a prepararnos para el futuro, por lo que podemos usarlas a nuestro favor, solo necesitamos aprender a diferenciar las expectativas realistas, esas que tienen grandes probabilidades de convertirse en realidad, de aquellas poco realistas que se basan casi exclusivamente en nuestros deseos. Debemos tener en cuenta que “las expectativas poco realistas son resentimientos premeditados”, como dijera Steve Lynch, ya que existen grandes probabilidades de que no se cumplan. Esperar que una persona haga algo a nuestro favor que vaya en contra de sus intereses es Poco realista. En cambio, esperar que esa persona haga algo a nuestro favor que también le favorece es una expectativa más realista.

·         Comunica tus expectativas. Creer que una expectativa no verbalizada nos traerá lo que deseamos es un pensamiento mágico y poco realista. En realidad, es muy probable que una expectativa no expresada no se cumpla. Por tanto, si esperamos algo de los demás, no debemos esperar que nos lean el pensamiento, lo mejor es comunicar nuestras expectativas, explicarles lo que deseamos y conocer su disposición para ayudarnos.

·         Prepara un plan B. Comunicar nuestras expectativas no siempre es suficiente para que estas se hagan realidad. Entre nuestros planes y su consecución influyen muchos factores que escapan de nuestro control, por lo que lo más inteligente es tener preparado un plan B. Como dijera el escritor Denis Waitley: “Espera lo mejor, planea para lo peor y prepárate para sorprenderte”. Esa es la actitud.

Esperanza e ilusión que siente alguien de cumplir un proyecto esperado.

 

Casi siempre, el concepto de expectativa, aparece vinculado a una situación que es sumamente factible que se produzca, aunque, como la expectativa implica una certeza mayor que la esperanza, por ejemplo, es que normalmente la expectativa que se tiene respecto de algo se encontrará basada en otras situaciones que la convierten en una concreta posibilidad.

 

Vinculación con la incertidumbre.

 

Cabe destacar, que la expectativa suele aparecer en aquellos casos rodeados de incertidumbre en los cuales no se puede todavía confirmar qué ocurrirá respecto de algo.

 

La incertidumbre implica un estado de duda, de ausencia de certeza sobre una situación, sobre las causas, las consecuencias, sentimientos e ideas, entre otros.

Y no podemos soslayar que este estado de cosas es predominante en la vida del ser humano, siendo lo menos corriente tener certidumbres sobre todo lo que acontece a nuestro alrededor.

 

En tanto, la incertidumbre va de la mano de la inseguridad, quien no tiene certezas se siente inseguro, indefenso, y por eso es que naturalmente las personas vamos en busca todo el tiempo de las certezas y en ese camino aparecen las expectativas.

Entonces, en ese contexto, la expectativa será entre el abanico de posibilidades a sucederse la suposición más realista y la que más se ajuste a lo que sucederá finalmente.

 

Por esta situación, de hallarse asociada a predicciones y suposiciones, es que, a mayor cantidad de certezas, mayores posibilidades existirán de poder cumplirse las expectativas en cuestión.

 

Las personas tenemos una tendencia natural a crearnos expectativas sobre cualquier tipo de cuestión que nos atañe en nuestra vida cotidiana, en el plano personal, familiar, laboral, académico; siempre habrá algo que esperamos con mucha ilusión y esperanza que se produzca.

 

Trabajar duramente para conseguir lo que se pretende.

 

También es importante decir que a la expectativa a veces hay que ayudarla y no esperar que la magia o que algo extraordinario o sobrenatural genere las cosas que esperamos, normalmente, hay que trabajar arduo para lograr las cosas.

Si queremos recibirnos deberemos estudiar y también sacrificar algunas cosas, como por ejemplo no salir de noche, para quedarnos a estudiar.

Viajar a otro país lejos de casa si queremos estudiar una carrera que la dictan en una ciudad que no es la nuestra. Y si la expectativa finalmente no se sucede tal como se había anticipado o pensado, al individuo que la haya experimentado lo invadirá la decepción y la insatisfacción.

 

La insatisfacción cuando la expectativa no se concreta.

 

Cuando una persona que estaba esperando con gran expectativa la concreción de un proyecto o plan, y ello finalmente no se produce, la tristeza y lamento será proporcional al sentimiento de expectación que tenía, y así es que claro, Invariablemente, se sentirá triste, fracasado, y en los casos más extremos, hasta puede desarrollarse un cuadro depresivo.

 

Hay personas que disponen de una fuerza interior tremenda y que ante la no concreción de una expectativa se reponen y siguen adelante peleando por cumplir sus sueños y objetivos, pero también hay otros que no tienen este afán y entonces pueden desencadenarse estos estados de depresión que requerirán de la realización de algún tratamiento médico para superar el cuadro.

 

Pero si por el contrario, la realidad termina superando amplia y positivamente las expectativas que se tenían, primará la alegría. “El nuevo disco de Bob Dylan realmente no cumplió mis expectativas, esperaba mucho más de él.”

 

A la expectativa: a la espera que algo suceda.

 

Por su lado, asociado al término aparece una expresión: a la expectativa, la cual es sumamente empleada en el lenguaje corriente cuando se quiere dar cuenta que alguien se halla a la espera de algo, aunque, no actúa. “Todavía no nació mi sobrino, pero estoy a la expectativa que el nacimiento se produzca en cualquier momento.”

La expectativa es considerada como una variante de la naturaleza cognitiva que propone la idea de antelación, cuya inserción en los estudios psicológicos puede ser de esencial importancia ya que se tendría una explicación acerca del comportamiento de la dinámica social y hasta el porqué de los distintos cambios de Ánimo que presentan las personas. Por otro lado, está la expectativa de vida, ésta se vincula con los temas demográficos de un territorio en particular y la cual se refiere a una valoración del promedio de años que vivirá una persona o grupo de personas en una región específica, ésta va a depender de la constancia en los índices de mortalidad de dicha región.

Cuando se habla de expectativas laborales se trata de las metas que tiene una persona al postularse al empleo de sus sueños. Cuando un individuo se encuentra en la búsqueda de un puesto laboral, éste tiene ya en su mente la clase de empleo que desea y de lo que quiere alcanzar para su futuro, es decir de sus expectativas, es por esto que al momento de realizar la hoja de vida se debe dejar en claro cuáles son sus expectativas laborales y los objetivos que se desea lograr con el trabajo al cual se postula. Cuando la persona expresa en su currículo sus expectativas, el reclutador podrá conocer mejor si es la persona indicada para el puesto.

He aquí un ejemplo de cómo se debe plasmar en la hoja de vida las expectativas laborales: “poder incorporarme a una empresa de gran reconocimiento a nivel nacional y en donde pueda poner en práctica todo el aprendizaje obtenido durante los años de estudio, igualmente poder demostrar mi capacidad de liderazgo y trabajo en equipo”.

En la economía son opiniones o creencias que los agentes económicos tienen acerca del comportamiento futuro de la economía o de algunas de sus variables más relevantes. Estar a la expectativa significa estar a la espera de algo. Toda decisión económica descansa en unas determinadas expectativas acerca de la evolución futura de aquellas variables que de forma más significativa afectan o condicionan el resultado de dicha decisión. En toda decisión de compra hay que tener en cuenta no sólo los precios actuales, sino también su previsible evolución en el futuro (expectativas de precios), así como la posible aparición en el mercado en un futuro próximo de productos más modernos sustitutivos  de los actuales (expectativas de innovación).

Agradezco al psicólogo Alex, que atiende en la Comunidad Terapéutica Guerreros de la Luz A.C., pos su asesoría en este tema.

jueves, 27 de agosto de 2020

Se Gana Luis R. Conriquez la Admiración de La Prensa Tapatía

 




JOSÉ LUIS SÁNCHEZ H. / Periodismo Nayarita

 

Guadalajara, Jal.-  Acompañado por un excelente equipo de trabajo y con el cobijo de “Kartel Music”, el sonorense Luis Roberto Conriquez llegó a “La Perla Tapatía” con la intención de mostrar a los medios de comunicación e invitados especiales su talento nato en lo que a composición y canto se refiere.

 

Conocido en el ambiente musical y redes como Luis R. Conriquez, el originario de Caborca, Sonora tuvo sus inicios allá por finales del año 96, siendo en los primeros meses del 97 cuando se mete de lleno al canto teniendo en las redes sociales a su mejor aliado, destacando en las mismas por su peculiar estilo interpretativo y carisma lo que le generó en un tiempo relativamente corto hacerse de miles de seguidores de su música.

 

Ya encarrilado en su joven trayectoria, Luis R. descubre su natural facilidad para componer corridos lo que lo lleva a realizar importantes colaboraciones con cantantes de fama y ya consolidados, incrementándose con ello su popularidad personal y siendo requerido constantemente para componer canciones y corridos a personalidades importantes de la farándula.

 

Las instalaciones del restaurante   “Canelos Select” fueron el lugar donde se dieron cita el cantautor y la prensa tapatía, hablando ahí Luis R. Conriquez de sus inicios, sus logros y lo que son sus planes corto y mediano plazo, yendo en todos ellos -dijo- de la mano de su oficina de representaciones “Kartel Music”.

 

Ya una vez concluidas las entrevistas, el sonorense cantautor subió al estrado y haciéndose acompañar por dos guitarras, tuba y tololoche, dio a los presentes una muestra en vivo de lo que es su trabajo musical con temas como: “De Aquí Paya”, “El Fresa”, “Aquí Seguimos De Pie”, “Me Verán Relajado” y “El Búho” entre otras más, siendo ésta ultima su actual sencillo en promoción y la que lo ha llevado a otros niveles dado la gran aceptación obtenida, logrando así Luis R. Conriquez ganarse la total admiración y respeto de la prensa tapatía.