
JOSÉ MANUEL ELIZONDO CUEVAS /
Periodismo Nayarita
"Un día con los libros"
El sol
y la ciudad habían quedado atrás. Enfilamos con decisión hacia Camichín de
Jauja y desde ahí hasta la localidad de San Luis de Lozada, la tierra
del legendario “Tigre de Álica”, Manuel Lozada.
Se
sintió el cambio abrupto de escenario. Dejamos el tráfico vehicular constante y
el cúmulo de sitios comerciales de diversas marcas y nos mezclamos con la
naturaleza.
La
angosta carretera tenía muy poca circulación ese día y no llevábamos prisa
alguna en llegar. Por fortuna, habíamos tomado la prevención de irnos temprano
para que no nos agarraran las prisas. La cita era a las nueve de la mañana en
el plantel de la Tele–Secundaria “Margarito Ortega Vergara”, el evento, una
convivencia literaria denominada “Un Día con los Libros”.
El
trayecto nos anunciaba de alguna mágica manera que ese sería un día especial.
Quizá no sea muy fácil de explicar pero es una especie de sexto sentido que se
revuelve en tu interior y te anticipa que hay algo que vale la pena detrás del
telón del teatro de la vida diaria.
Hacía
muchos años que no visitaba esa localidad y, por obvias razones, ya no
recordaba cómo era el camino que conduce hasta ahí. Pero, el hecho de ir
acompañado y muy bien apoyado, en la conducción del vehículo y en la logística
general, fotografía, video y distribución de libros por mi hijo mayor, además
de seguridad, me proporcionaba la oportunidad de disfrutar ampliamente del
paisaje campirano esa fría mañana. Él conducía lentamente, a propósito. En
parte por el disfrute del escenario y en parte porque la neblina cerraba la
visibilidad del camino ante nuestros ojos.
Apenas
dejamos atrás el vivero de Camichín, el paisaje se tornó londinense. Casi de
manera automática mi imaginación se liberó y llenó mi mente de ideas y
personajes relacionados con el misterio de la literatura inglesa. Pensé en Jack
El Destripador y también en el famoso detective Sherlock Holmes, uno un asesino
serial sombrío y terrorífico y otro un detective audaz y brillante en sus
deducciones. Apenas si podíamos ver unos metros adelante y avanzábamos
lentamente por el camino, sacudí la cabeza para despejarla, para librarla de
esos empecinados espíritus que la atosigaban y dejar, de una vez por todas, la
idea de que circulábamos por parcelas inglesas. No fue nada fácil. Más si a
punto de limpiar mi mente, aparece frente a mí una camioneta de transporte colectivo
que muestra como destino: BUCKINGHAM, dije para mis adentros: «No cabe duda
seguimos en Londres».
Finalmente
llegamos a San Luis de Lozada y a la escuela que estaba casi a la entrada.
Después de estacionar el vehículo fuimos recibidos de muy amable manera por el
director Luis Guillermo Vargas Ramírez y los maestros María Noemí Aguilar
Partida y Julián Álamos Flores, quienes nos invitaron a pasar al aula donde se
llevaría a cabo la reunión.
El
clima era gélido a pesar de estar apenas a mediados de noviembre.
Afortunadamente tuvimos a bien llevar puestas sendas chamarras mi hijo y yo. El
reto ahora sería convertir en una cálida reunión el frío escenario en que
íbamos a interactuar los protagonistas. Todo estaba dispuesto, muy bien
ordenado. Los asientos para los asistentes, la mesa de honor y una espléndida
mampara —que me daba la bienvenida— lucían en todo su esplendor. No imaginaba
como podrían llenar tantos lugares vacíos si no se veían alumnos por ningún
lado. Mis dudas quedaron despejadas en tan sólo un instante. Al influjo de una
instrucción, fueron apareciendo como por arte de magia hasta que el recinto se
declaró completo.
Me
inspiró mucha ternura ver a los chicos y chicas que se acomodaban en sus
lugares titiritando de frío. Algunos —incluso— se cubrían con su cobija. ¡Cómo
no envidiar lo calientito que se veían!
No cabe
duda que todo valió la pena. Fue un gran placer compartir ese tiempo con los
alumnos y maestros del plantel. Fue una experiencia inolvidable. Aprecio mucho
la calidez de la atención de la que fui objeto por parte de todas las personas
que forman ese entusiasta colectivo educativo. Me gustó mucho el respeto, la
atención y la maravillosa organización que mostraron en todo momento. Al
principio no fue fácil lograr captar la atención de los alumnos y alumnas, pero,
después de narrarles varias vivencias personales y leerles mi viejo artículo
titulado: «La visita de un extraterrestre», pude romper el hielo y ganarme su
simpatía y su interés.
Aplaudo
con entusiasmo este tipo de actividades que fortalecen el interés por la
lectura en estos jóvenes de nivel secundaria. Propiciar la convivencia y el
intercambio de opiniones entre el alumnado y los docentes con los escritores locales,
principalmente, es sin duda una acción de alto impacto que habla bien de la
visión de futuro que poseen quienes lideran el destino de este plantel
educativo, que estoy seguro tiene grandes posibilidades de sobresalir.
Fue una
charla trascendente, interesante y cordial que contó con una sección de lectura,
otra de preguntas y respuestas, y se concluyó con la firma de libros. Fue una
grata sorpresa para mí ver que los estudiantes adquirieron treinta libros,
ejemplares de las tres obras publicadas, y sobre todo que fue producto de un
previsorio ahorro, planeado con ese propósito preciso por parte de los tres
grados escolares del plantel.
Un día
inolvidable, con un clima frío, pero cielo y paisaje hermosos, que me hicieron
sentir vivo, acompañado, reconocido. “Un
día con los libros” en la Escuela Tele-Secundaria “Margarito Ortega Vergara” de
la localidad de San Luís de Lozada, fue un evento que me hizo sentir motivado y
agradecido por las muestras de apoyo recibidas. Un momento literario que logró
provocar emociones, quizá el más importante de los objetivos a los que se pueda
aspirar en un evento de esta naturaleza. ¡Muchas gracias!
RECIBAN
UN SALUDO AFECTUOSO.- LOS ESPERO EN LA PRÓXIMA SEMANA - COMENTARIOS Y SUGERENCIAS AL CORREO: elizondojm@hotmail.com .- MIEMBRO ACTIVO FRECONAY, A.C.
Mientras se siga navegando en el océano mágico de las letras y la mente se le de vuelo, seguro estamos que con el apoyo incondicional de excelentes escritores, estaremos formando personas de bien... Gracias por ser partícipe de este viaje literario.
ResponderEliminarMuchas gracias por su excelente comentario. Saludos.
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