jueves, 11 de junio de 2020

Acuerdo entre PNUD y Nayarit impulsará sostenibilidad del estado


*EN BENEFICIO DE TODAS Y TODOS LOS NAYARITAS

*LA ESTRATEGIA CONJUNTA PERMITIRÁ DEFINIR HOJA DE RUTA PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE DEL ESTADO PARA LOS PRÓXIMOS 30 AÑOS


Ciudad de México.- El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en México y el Gobierno del Estado de Nayarit, a través de la Secretaría de Desarrollo Sustentable, firmaron un acuerdo de colaboración con el objetivo de contribuir al desarrollo sostenible del estado a través del proyecto “Estrategia para la incorporación del enfoque de inclusión de la Agenda 2030 en la planeación a largo plazo del Gobierno de Nayarit”.

En abril de 2018 se estableció el Consejo Estatal para el seguimiento de la Agenda 2030 en el estado de Nayarit en presencia de autoridades estatales y federales. Con ello se puso de manifiesto el compromiso de la entidad con el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en concordancia con las metas establecidas por el Gobierno de México.  A partir de ese momento, la planeación para el desarrollo de Nayarit implicó la coordinación de acciones que permitieran beneficiar a la población del estado para que nadie se quede atrás en el proceso.

En este sentido, el acuerdo entre el PNUD y el Gobierno de Nayarit permitirá generar una estrategia de acompañamiento y asesoría técnica que convierta el compromiso del estado en acciones concretas encaminadas a la planeación a largo plazo. Lo anterior, considerando el interés de la entidad de crear el Gran Plan Nayarit 20 – 50, por lo que esta colaboración integrará las siguientes líneas de acción:

Capacitación a funcionarios públicos estatales y municipales sobre planeación y gestión por resultados para el desarrollo sostenible con el enfoque de la Agenda 2030.
1.   Acompañamiento técnico para la elaboración del Gran Plan Nayarit 20 – 50 con un enfoque de inclusión y derechos humanos.
2.   Identificación de políticas aceleradoras del desarrollo actuales vinculadas al Gran Plan Nayarit 20 – 50.
3.    Evaluación de resultados de tres programas emblemáticos en Nayarit.

Con esta iniciativa, el PNUD busca dotar a los gobiernos locales de herramientas que les permitan alinear sus estrategias de desarrollo con un enfoque de sostenibilidad y diseñar nuevas políticas que contribuyan a la aceleración en el cumplimiento de los ODS.

Peligran derechos humanos en favor de los contribuyentes


*VAMOS TODOS POR PRODECON: CONTADORES PÚBLICOS DEL PAÍS


MARY CASTRO / Periodismo Nayarita

Tepic, Nay.-  “La Procuraduría del Contribuyente, PRODECON; cuyo perfil es de carácter esencialmente social, solo operará con un 25 por ciento de su presupuesto en la Delegación de Nayarit y el IMCP en todo el país estamos en desacuerdo” asegura Miguel Ángel González Molina, Presidente de este Instituto en la entidad.

En rueda de prensa y acompañado de los líderes empresariales de Nayarit; González Molina destacó que este recorte presupuestal significa reducir la atención gratuita que la procuraduría ofrece a los contribuyentes de los sectores vulnerables, lo cual atenta contra los derechos humanos de esta población.

“16 delegaciones de la Prodecon dejarán de operar aun cuando los resultados de su labor son positivos en la defensa de los derechos fiscales de los contribuyentes, al asesorarlos de manera ágil y sencilla, representarlos y atender sus quejas contra actos u omisiones de las autoridades fiscales federales”.

En Nayarit, la Prodecon registra más de 26 mil personas apoyadas con servicios gratuitos entre asalariados, jubilados, pensionados, profesionistas, amas de casa, comerciantes, agricultores, ganaderos, pescadores y estudiantes; cuando se les ha vulnerado en sus derechos como contribuyentes y pagadores de impuestos.

“Prodecon también garantiza los derechos humanos de los contribuyentes de las micro y pequeñas empresas, de recibir justicia en materia fiscal a través de diversos servicios completamente gratuitos y al Estado al coadyuvar en la recaudación de impuestos”, concluye el líder de los contadores en Nayarit.

El Instituto Mexicano de Contadores Públicos hace un respetuoso llamado al Ejecutivo Federal y al Congreso de la Unión para que reconozcan la función que la PRODECON realiza y que no se le aplique el decreto de austeridad para evitar que los contribuyentes que atiende queden en estado de indefensión.

Para este efecto invita a la sociedad en general a firmar la carta abierta en apoyo a esta solicitud y que ya signaron Georgina Ocampo López, Presidente de Hoteles y Moteles del Sur; María Guadalupe Torres Meza, Presidente del Colegio de Consultores; Jorge Berecochea Echevarría, Presidente de Coparmex.

Juan Topete Rivas, Presidente del Consejo Empresarial; Maurilio Gutiérrez Mu, Presidente de CMIC; Fernando Durán Becerra, Presidente de Canacintra; Martín Mayorga Martínez, Presidente de la Federación de Abogados; José García Hernández por la CANACAR y Miguel Ángel González Molina, Presidente del IMCP.

SE DEBEN REFORZAR MEDIDAS SANITARIAS CONTRA EL COVID-19: HERIBERTO CASTAÑEDA





Tepic Nayarit junio de 2020.-(Por Octavio Salas).- Pese a que las indicaciones ha sido la reapertura paulatina en algunos giros del comercio y con ello iniciar una nueva normalidad en la vida de la gente, esto no significa por ningún motivo que las medidas sanitarias para combatir la pandemia provocada por el Covid-19, hayan también concluido, sino al contrario, estas deben de fortalecerse para no generar incrementos en los contagios por este virus mortal.
Tras el anterior señalamiento por el diputado Heriberto Castañeda Ulloa, agregó que no se deben de minimizar por ningún motivo el grave riego que significa esta pandemia que se vive de manera mundial y que en nuestro país como en nuestro estado no son diferentes.
“Los riesgos de contagio de esta pandemia no han terminado, la emergencia sanitaria continúa, por lo que las medias de prevención no solo deben seguir sino reforzarse aún más para evitar que las cifras de contagios y de los decesos sigan incrementando las estadísticas, por ello debe de haber responsabilidad y ordenamiento por parte de la ciudadanía”.
El semáforo rojo está en todo el país, así es como la misma autoridad federal de salud lo ha informado, lo que significa que existen mayores riesgos de contagio en cada una de las entidades federativas, en lo que respecta a Nayarit las cifras de contagios, como de fallecimientos a causa del coronavirus siguen elevándose y se incrementarán más si no existe una conciencia responsable de parte de la misma gente de tomar su sana distancia y de aplicar cada una de las medidas sanitarias para mayor protección.
Los riesgos de contagios son más elevados, por ello, aunque se esté iniciando con una nueva vida de normalidad, estos riesgos persisten por lo que las medidas de seguridad y protección sanitaria deben continuar de manera fortalecida, dijo tajante, el diputado Heriberto Castañeda Ulloa.
El legislador subrayó que no es momento de bajar la guardia ni de confiarnos, hoy más que nunca tenemos que mantener tres medidas fundamentales, -mencionó-, mantener la sana distancia, lavarnos las manos con agua y jabón de manera frecuente y quedarnos en casa y solamente salir por cosas verdaderamente indispensables, pero siempre usando el cubrebocas, recomendó.
Señaló que concluyó la Jornada Nacional de Sana Distancia, pero no se acaba la epidemia de Covid-19, “tampoco la restricción de la movilidad en espacios públicos y mucho menos el quédate en casa sí puedes hacerlo, porque estas medidas sanitarias son necesarias para proteger la salud de nuestras familias y aminorar los contagios”.
Heriberto Castañeda, mencionó que los nayaritas siempre hemos actuado con responsabilidad ante tiempos difíciles, por lo que es el momento de demostrarlo, ya que les recordó que el cuidado de las familias depende de cada uno de nosotros, por lo que la participación responsable y ordenada es en buena medida la mejor manera de frenar la pandemia y concluir el confinamiento, de recuperar paulatinamente la vida cotidiana y la actividad económica y social.

"Lo dicho, dicho está"



JOSÉ MANUEL ELIZONDO CUEVAS / 


Periodismo Nayarita



"Lo dicho, dicho está"



Lo decía en el artículo anterior, hoy lo confirmo, una semana después. El regreso a la nueva normalidad era ni más ni menos que un regreso peligroso. Para quienes no leyeron el comentario de la semana pasada, diré que en ese texto escribía acerca de lo peligroso que resultaba abrir la economía cuando el semáforo de contagios del Covid-19 estaba en un noventa y siete por ciento en el nivel de máximo riesgo. También decía que no es que no entendiera lo importante que resulta no dejar morir la economía sino el punto a tratar era la irresponsabilidad de nuestros paisanos para atender las indicaciones de seguridad sanitaria.

De verdad quisiera equivocarme respecto a esos datos de ese comentario pero, una semana después, me doy cuenta que no es así. En mi colonia, con tristeza sigo viendo que a muchos no les importa la vida, me da la impresión que esas personas no son nayaritas, a lo mejor son de León, Guanajuato, por aquello de que allá la vida no vale nada (según el decir de José Alfredo Jiménez). Las señoras chismosas se siguen juntando en la banqueta de una de sus casas, hacen unas bolas de gente para pasarla cotorreando, gritando, a veces pisteando,  y comadreando sin ninguna protección. En esa bola, está un mujer embarazada, casi a punto de turrón, que convive sin protección alguna entre la bola de festivos vecinos; creo que me angustia más a mí que a su mamá que se vaya a contagiar en ese estado de gracia en que se encuentra. Digo lo anterior porque su mamá es una de las promotoras principales de esas convivencias y se le ve como a Johnnie Walker, el de aquel comercial que decía: « y sigue tan campante».

En mi calle hay varios puntos de reunión que les vale la pandemia. Mínimo hay cinco focos rojos de ese tipo tan solo en un tramo de la calle donde yo vivo, que por cierto no es tan extensa. Es una tristeza de verdad que no entiendan de lo que se trata esto. En fin, lo dije y lo sostengo, en nuestro estado el «valemadrismo» es un deporte que se practica con mucha pasión. Si las acciones de estos vecinos rebeldes y despreocupados no fueran suficientes, se nota el aumento del volumen del tránsito vehicular y las aglomeraciones injustificadas en las calles y otros sitios no esenciales, donde se ve que la mayoría de gente anda sin cubre bocas. Se percibe la sensación de que la gente piensa que «esto ya pasó» cuando estamos apenas por llegar al pico de la pandemia. Los datos, aunque fríos y aterradores, no significan mucho para estos audaces retadores de la muerte, pero sólo como un ejemplo podemos mencionar que cuando escribía el artículo anterior la cifra de contagiados era de quinientos noventa y ocho, mientras que al día de escribir éste la contabilidad llegó a setecientos ochenta y cuatro. El caso de los fallecidos tampoco es tan alentador, pasando de cincuenta y seis a ochenta y uno, lo cual no es poca cosa, porque se estaría hablando de casi cuatro personas fallecidas diariamente.

La gente es insensible en tanto no vea a la muerte de cerca. Esto quiere decir que no se contagien ellos o alguien de la familia cercana. No se trata de maldiciones ni karma, pero es muy lamentable que sea a base de cosas tan drásticas y costosas que se tenga que aprender la lección. El problema no es tan simple, porque se trata de una situación que encaja en la sabiduría popular del típico refrán que dice: «pagan justos por pecadores» porque mientras esa gente irresponsable que, por ignorancia o valemadrismo, pone en riesgo su vida y la de su familia, no sólo ellos suelen ser los perjudicados, ya que el contagio se vuelve exponencial y, por ende, el peligro de contaminación incrementa su probabilidad. Por otro lado, si gracias a la estúpida actitud de esa clase de personas se presenta un rebrote, el gobierno federal se verá obligado a cerrar de nuevo la economía, restablecer la Jornada Nacional de Sana Distancia y con ello de vuelta a la cuarentena. Aquí suele resultar que por su desatinada actitud, el grueso de los irresponsables, condenan de manera injusta a todos los que acatamos al pie de la letra las medidas dictadas por las autoridades sanitarias. En resumen, aumenta el riesgo de contagio y el tiempo de aislamiento, cosa que no ocurriría si todos atendiéramos de manera correcta, puntual y disciplinada esas disposiciones.

De solo imaginar que la situación se saliera de control y se colapsara el sistema de salud me dan escalofríos. De solo pensar en que, por culpa de esos imbéciles despreocupados, alguien de mi familia pudiera enfermar me da coraje e impotencia. Es deprimente ver que ninguna información sea suficiente para domar el potro salvaje de su tozudez; que todos los esfuerzos por lograr su recapacitación o convencimiento del interés colectivo solo sea una bala de salva disparada por una pistola de goma. Me causa verdadera irritación que en este mismo instante en que estoy escribiendo algo que coadyuve en la reflexión, en el sano entendimiento de la convivencia social con límites razonables, donde impere la solidaridad y la armonía, esté escuchando a esa bola de estólidos, con sus gritos irracionales y sus risas estúpidas y demenciales arropadas por los hermosos, casi sublimes, corridos del Lupillo Rivera. No, pues así ni cómo ayudarlos.

No queda otra que cerrar puertas y ventanas y subirle el nivel al ventilador. Aislarme (¿Más?) en el oasis de tranquilidad del hogar, dulce hogar y rezarle a Dios que los perdone, porque la policía ya lo hizo, o al menos eso me imagino, porque de las veces que he llamado al teléfono de atención ciudadana para pedir que intenten calmar el ansia grupera de esos queridos vecinos, ninguna de ellas ha funcionado.

RECIBAN UN SALUDO AFECTUOSO.- LOS ESPERO LA SIGUIENTE SEMANA - COMENTARIOS Y SUGERENCIAS AL CORREO: elizondojm@hotmail.com .- MIEMBRO ACTIVO FRECONAY, A.C.

miércoles, 3 de junio de 2020

"Regreso peligroso"



JOSÉ MANUEL ELIZONDO CUEVAS / 


Periodismo Nayarita



"Regreso peligroso"



La voz entre amelcochada y androide del gobernador se escuchaba en el altoparlante. Era un momento solemne y crítico, pues los habitantes del estado esperaban con cierta angustiosa lo que diría esa mañana de pandemia. Los números oficiales de la federación indicaban aún un futuro incierto y amenazador, pero siempre, como en todos los ámbitos, existía una ligera esperanza de buenas noticias, muy a pesar de lo escarlata del semáforo.

Cuando dijo que a partir de junio se regresaba a la nueva normalidad y listó una cierta cantidad de giros comerciales y de servicios. Un señor que estaba por ahí, escuchando atentamente el aviso gubernamental, no perdía detalle de lo que mencionaba, seguro esperaba la luz verde para los antros, porque cuando dijeron que aún no se abrirían, frunció el ceño sin disimular su frustración.

Sigue prevaleciendo un gran velo de incertidumbre acerca de la situación actual, se ensancha y se magnifica la polémica configuración del binomio indivisible de la salud y la economía. Es indudable que las voces internas del comercio se expresan a grito abierto y reclaman por la supervivencia. El sector de los servicios es también un solidario acompañante y activo promotor del regreso. Es un asunto que ya he tratado en específico pero que, sin embargo, sigue igual o más vigente que antes. La razón es muy  simple y radica en la prolongación del tiempo de distanciamiento y confinamiento social, derivado de la Jornada Nacional de Sana Distancia establecido por la Secretaría de Salud federal.

Esta situación es muy entendible, por más aristas que tenga. El problema siempre será encontrar el justo equilibrio, el punto de convergencia donde se den la mano el irrestricto derecho a la salud y el indispensable sustento de la familia, el empleo y la estabilidad social necesaria para el desarrollo de los pueblos. Es más que claro que hasta ahí no existe ningún conflicto de opiniones. Entiendo que el gobierno federal está enfrentando el embate de los sectores económicos en una más que justificada necesidad de regresar a sus actividades, los grandes empresarios, los centros comerciales y, por supuesto, los que más carga crítica soportan actualmente que son los pequeños negocios y los asalariados que viven al día. Además de lo anterior, es innegable que existen otros elementos que presionan diariamente al ejecutivo nacional, como los acérrimos antipejes, algunos miembros de la burguesía nacional y varios partidos que anhelan la inestabilidad política del régimen actual.

El tema que hoy traigo ante ustedes, no es precisamente la cuestión política aunque, por razones de contextualización, les comenté lo anterior. Desde mi punto de vista, el gobierno federal no aguantó la presión de la economía, la presión política y social como se esperaba. Eso se explica desde un estricto ejercicio de lógica elemental o sentido común, que nos indica como improcedente la apertura parcial, de varios comercios y servicios cuando el famoso semáforo de contagios está más colorado que un jitomate sinaloense. ¿Por qué acceder a la nueva normalidad cuando el noventa y siete por ciento de los estados está en semáforo rojo? Cuando la única excepción, Zacatecas, está en anaranjado, o sea casi llegando al rojo que significa NIVEL MÁXIMO de riesgo. Creo, que la respuesta a este cuestionamiento está en el comentario que antecede a este párrafo. Necesariamente tiene que ser una presión muy importante, en la que existen vertientes naturales y otras no tan naturales, ya explicadas también.

Más allá de todas las polémicas habidas y por haber, centrándome en lo que concierne al ámbito local, nuestro estado para precisar, asumo que existe el riesgo de que los contagios se multipliquen, pero no porque sea un mal esquema el propuesto por gobierno federal a las entidades, que obviamente tienen sus particularidades, sino porque está más que comprobado que los que habitamos la tierra de Amado Nervo, padecemos, no todos pero sí muchos, el más terrorífico de los males, más letal que el coronavirus, se llama irresponsabilidad, mejor conocida coloquialmente como «valemadrismo».

Creo que si tuviéramos un alto sentido de responsabilidad no harían falta muchas campañas de difusión del peligro que entraña el virus, con algo moderado que informara de lo que hay que hacer sería suficiente, pero, desgraciadamente no es así. Justificando a quienes salen por trabajo necesario, una cuestión ya comentada que disculpa y exime a quienes tienen que salir a ganarse el pan, a las personas que trabajan en las actividades esenciales, debo decir que la movilidad en la entidad sigue siendo caprichosa e irresponsable. Ese es el punto, el asunto que me hace temer situaciones complicadas de salud. Sigo viendo gente completamente escéptica a la pandemia, también muchos fiesteros, familias que se reúnen a tomar y muchos jóvenes que se la pasan bebiendo cerveza en vehículos llenos, que van de un lado a otro. Dicen que las reuniones no deben pasar de diez personas, decían luego que veinte, etcétera; pero yo observo y pienso que aunque sólo sean seis o diez, pero no toman ninguna precaución, como el caso de mi colonia donde se reúnen con mucha frecuencia algunos grupos de jóvenes que toman, bailan, se abrazan, jamás he visto ninguna protección, y luego trajinan en ciertas giras etílicas nocturnas que pudieran tener un efecto polinizador. 

En fin, esperemos a ver qué resultados arroja el proceso de retorno paulatino a la nueva normalidad, aunque insisto que éste pudiera ser más factible y alentador si todos hiciéramos, en la medida de lo posible, la parte que nos toca. Qué asumiéramos con responsabilidad las medidas que se indiquen y ser solidarios con los demás. Al cuidarnos a nosotros, cuidamos a nuestras familias y a los demás.

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miércoles, 27 de mayo de 2020

"La solidaridad en la pandemia"



JOSÉ MANUEL ELIZONDO CUEVAS / 


Periodismo Nayarita



"La solidaridad en la pandemia"



El sol apenas se quitaba las lagañas cuando el buen amigo Julián Cedros salió de su domicilio. Trepó en su vehículo y, a toda velocidad, se dirigió en busca de su amigo Benito, quien le acompañaría a recoger algunos donativos para la cocina humanitaria en la que ambos colaboraban.

En pocos minutos se encontraba tocando la puerta de fierro de la casa de su amigo.

—¡Vámonos, Benito, apúrate que se nos hace tarde!

—¡Ahí voy, amigo Julián, espérate que me estoy peinando!

—¡Ándale, ni que estuvieras tan guapo! Si no vamos a una fiesta, vamos a chambear.

Después de las acostumbradas escaramuzas, salieron rumbo a los domicilios de las personas que generosamente ofrecieron su ayuda para apoyar las acciones de la cocina humanitaria. El trabajo era arduo pero muy gratificante. La cocina en la que prestaban su apoyo honorario y desinteresado, era una de las muchas reacciones sociales positivas que aparecieron en favor de cientos de personas que perdieron sus fuentes de trabajo, otros que no lo tenían antes de la contingencia y en general de varios grupos vulnerables.

Recorrieron muchas calles de la ciudad durante varias horas y por la tarde recalaron a la colonia donde se ubica la altruista cocina que genera alivio y esperanza. Fueron recibidos y ayudados por varias personas, hombres y mujeres, que compartían el buen propósito de dar sin interés, sin pedir nada a cambio, con el único objetivo de mitigar, en la medida de lo posible, el hambre, la carencia y la necesidad que sufren muchos conciudadanos.

Órale, les fue muy bien —dijo Selene entusiasmada— mientras ayudaba a bajar unas cosas. El día había sido muy productivo. Lo generoso de los donativos recogidos, el aporte recibido en especie en el domicilio y algunas ayudas económicas, además de garantizar la alimentación del día siguiente para muchos beneficiarios, permitirían dar el tiempo necesario para seguir realizando la colecta permanente sin dejar  de atender la demanda de ayuda alimentaria.

Son pocos los que dan la cara recogiendo los donativos y estando al frente tanto de la cocina, como de la organización permanente y logística diaria. Pero, hay muchas personas más que, bajo el anonimato, sirven de igual manera, con esfuerzo y dedicación a tan noble causa. Algunas de ellas son las personas que clasifican, ordenan y limpian los víveres que se reciben y, sobre todo, las que se dedican a preparar los guisados que se entregan calientitos y apetitosos a los eventuales y necesitados comensales.

Es muy alentador ver de cerca esas imágenes de mujeres valientes y generosas que dedican parte de su tiempo a cocinar las viandas que satisfarán la anónima pero trágica necesidad de los infortunados. Ver que responden al agudo cansancio diario con sonrisas espontáneas, con la alegría del corazón, con esa dicha que solo se consigue con acciones que van más allá de lo común y lo cotidiano; con esa gratificante sensación que da el sentimiento de solidaridad y la comprensión del dolor ajeno. Ese es el verdadero milagro que ha surgido desde las entrañas de una situación emergente. Es la solidaridad humana, una de las muchas lecciones que trae a nuestras vidas esta pandemia.

Da mucho gusto ver la luz de esas personas que están por encima de la generalidad y la muchedumbre. En el combate contra la muerte, los médicos, enfermeras y todo del personal de salud, héroes de carne y hueso que trascenderán de muchas formas al final de esta epopeya. En el ámbito general hay muchas otras personas, algunos empresarios que han asumido un papel solidario con sus trabajadores, los policías honestos que cumplen su trabajo, y más, muchos más que creen en la generosidad de la humanidad.

En esta ocasión, consideré importante referirme a este grupo o grupos de personas, que tomaron la iniciativa de servir a los demás. Hacer mención, como una especie de modesto homenaje, a su loable intención, a su vocación humanitaria, sacrificando tiempo y familia y a veces más. Es un alivio, más allá de tantas calamidades: naturales como la pandemiapolíticas como las malas decisiones y falta de visión y sentido común de algunos gobernadores y presidentes municipales; y  las sociales, como la irresponsabilidad y la ignorancia de muchos habitantes; saber que existen muchas personas positivas, que apuestan por la grandeza del espíritu, la buena fe y la generosidad.

De pronto, se escucha una voz desde del interior de la cocina, que dice:

—¡Ya quedó esto listo! Todo en orden para preparar la comida mañana. Voy a guisar unas ricas albóndigas en chipotle, un caldo de res, frijoles y arroz rojo. ¿Qué te parece Julián?

—De lujo, mi estimada Magaly. Ya ni me digas, porque nomás antojas. Bueno, vámonos porque mañana tenemos mucho trabajo.  Espero que sea un día tan bueno como el de hoy. Dios nos bendiga.

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jueves, 21 de mayo de 2020

"No a la violencia intrafamiliar"



JOSÉ MANUEL ELIZONDO CUEVAS / 


Periodismo Nayarita



"No a la violencia intrafamiliar"



El sonido monótono de la pelota sobre la pared dominaba la escena ese día nublado. No se sabía que era más sombrío, si el oscuro nubarrón que acechaba a la tarde o la ominosa presencia de la pandemia. Lo que sí se sabía era que al interior de la modesta casa que habitaban los Robles Rodríguez, la paciencia no era la más asentada de sus inquilinos.

Don Regino, el patriarca del clan, volteaba con cierto disimulo hacia donde estaba Huguito el niño de ocho añitos que, de manera sistemática y alternada, pateaba el balón de futbol contra la colaborativa pared que infaliblemente lo regresaba a sus pies con la misma intensidad de su patada. Tal vez si el niño hubiese visto el furor de la mirada paterna hubiera pitado al menos el final del primer tiempo para irse a comerciales, era de esas bien llamadas miradas que matan

Doña Nachita, la señora de la casa, intentaba poner a tono el medio kilo de codillo de cerdo que, acompañado de frijoles refritos, significaba la primera y única comida del día. La familia era más o menos tranquila, generalmente no había grandes controversias entre sus miembros, al menos no terminaban en batalla campal. Las edades de los cuatro hijos, tenían un espacio entre ellos de dos años. Además de Huguito, estaba Chayito, de diez, María de doce y Julián de catorce.

Regino Robles se sentía muy angustiado, la situación de aislamiento por el coronavirus le había dejado sin trabajo. El restaurante en el que trabajaba de mesero tuvo que cerrar sus puertas y despedir, por lo menos de manera temporal, a todo el personal que atendía el lugar. La falta de su modesto sueldo y, sobre todo, de las propinas le había dejado en un completo estado de indefensión. Su esposa, hacendosa y solidaria, dedicaba todos sus esfuerzos a la atención de sus hijos y esposo, que no era poca cosa. El ajetreo del trabajo doméstico, la comida, lavar la ropa y cuidar todos los detalles escolares de sus hijos consumían hasta la última gota de su energía, terminando cada día agotada. Sus mejores momentos eran cuando los hijos estaban en clases, no porque no los quisiera, pues los adoraba a todos, desde el más grande hasta el más chico que, por supuesto, era su adoración; sino porque estando sola era capaz de pensar, organizar e idear alguna cosa que ayudara a mejorar las cosas en la familia. Pero, las últimas dos semanas había sentido un gran desasosiego, la escasez material en casa empezaba a cobrar facturas emocionales. La preocupación por el contagio de sus hijos o de otros familiares, la prolongación del confinamiento y consecuentemente la falta de ingresos, cada día le pesaban más.

Se habían agotado las reservas económicas, los ahorros eran ya un dato histórico, concluido. El padre de familia se esforzaba por pensar en soluciones, la esposa se afanaba por hacer rendir el escaso potaje del día. Mientras eso sucedía en la angustiosa y cruda realidad de los mayores, el escenario infantil y juvenil en casa era muy distinto. Tal vez su natural inconciencia producía aquellas burbujas mágicas en las que podían aislarse fácilmente de un mundo acechante y agresivo. El más pequeño seguía pateando ininterrumpidamente la pelota contra la pared, Chayito daba de batacazos a una vieja tina de acero galvanizado, siempre le gustó el rock pesado; del otro lado del cuarto, María y Julián disputaban la posesión de una chamarra de mezclilla propiedad de su papá. Tiraban con tal enjundia de la prenda de vestir que en un momento, inesperado por ellos, se escuchó un seco y prolongado crujir al rasgarse por la mitad.

—¡Carajos, pónganse en paz! Ya rompieron mi chamarra preferida, canijos —dijo el padre enojado— mientras la mamá les conminó a la calma, muy ecuánime, de acuerdo a su estilo.

Los cónyuges se miraron como buscando respuestas mutuamente, la impaciencia se podía notar a leguas de distancia. Sus ojos, generalmente de borrego a medio morir, esta vez enrojecidos, saltones y ojerosos parecían cantar una triste canción. Ellos sabían que tenían que esforzarse en mantener la calma. La mejor manera de soportar una crisis tan aguda como esa, debía fincarse en el amor y en la paciencia. Sabían que no era tarea fácil, pero estaban seguros que tampoco imposible. Ella era mucho más aguantadora, equilibrada y paciente; él —en contraparte— era un hombre más impulsivo, visceral.

Tomó su chamarra rota entre sus manos y le dio mucha tristeza verla destruida, tirada en el piso. Sus hijos mayores seguían discutiendo por cualquier cosa sin importancia, Nachita salió a recoger la servilleta de tela, la cazuela dejaba escapar un rico aroma, la pequeña rockera tundía con renovado entusiasmo su improvisado bombo cuyo diabólico tronido rebotaba en los tímpanos del papá, que apretaba sus ojos con fuerza como intentando liberarse de algún tormento chino o apache. Dio unos pasos para ir a arrebatar las dos cucharas grandes que servían de baquetas a la peque musical, cuando de pronto sucedió la peor tragedia que se hubieran imaginado en la familia.

La cazuela del guisado voló por los aires dando más vueltas que los voladores de Papantla, mientras en sus varios giros arrojaba comida caliente por todos lados, terminando su viaje hasta caer embrocada en el frío piso de la casa. Su cara compungida delataba al pequeño futbolista émulo de Cristiano Ronaldo, ni siquiera tuvo que decirle a su padre que, en el intento de una nueva y magistral pirueta futbolera, acabó tumbando con la pelota lo que iba a ser la comida del día. El papá no dijo nada al cándido goleador. Su cara inició una transformación del tipo de Hulk, el hombre verde, aunque el buen Regino se pasó de tueste y de verde tornó a morado. El saber que todos en casa se quedarían sin comer ese día lo trastornó al grado de ponerse fúrico. Sacó de un tirón su cinturón piteado y, blandiéndolo amenazadoramente, se abalanzó sobre el niño futbolero que resignadamente esperaba el golpe. Cuando el cinturón vengador hacía el recorrido hacia atrás de la cabeza del hombre verdugo para tomar vuelo, se escuchó una potente voz, que dijo: «¡No lo hagas, por favor, amor!» Era la hermosa voz de su mujer que, de manera convincente pronunció la palabra mágica, la que mueve los hilos de la vida, la que calma tempestades, la que frena la violencia, la que une a las personas y salva a las familias. Amor, la palabra clave para sortear todas las adversidades, incluso el aislamiento a que nos condenó esta pandemia. ¡No más violencia intrafamiliar!

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Dicen las Integrantes de Banda Femenil Las Primeras… “Salud Por Él”


ENRIQUE GONZÁLEZ RODRÍGUEZ / Periodismo Nayarita

Tepic, Nay.-  Canción escrita por el reconocido cantautor sinaloense Espinoza Paz, “Salud Por Él” es el nuevo sencillo promocional de Banda Femenil Las Primeras, el cual ya se encuentra disponible en todas las plataformas digitales y al cual la banda le realiza en éstos difíciles días su respectiva promoción.
     
Con ésta sentimental canción que habla de despecho, amor y desamor, las integrantes de ésta femenil agrupación con sede en la ciudad de Guadalajara, jalisco, le apuestan a una línea musical que ha logrado buen impacto y una gran aceptación entre sus seguidores, buscando así la continuidad y el mantenerse vigentes en el gusto de la gente, a la vez que adaptándose a los cambios que empieza a demandar el actual mercado de la música.

“Salud Por Él”, viene incluida en un ep de versión física y digital en donde también se incluyen las canciones “Me Amarré El Corazón”, la cual fuera hace algunos años un gran éxito en la voz de Alicia Villareal, y “El Primer Adiós”. la cual es inédita, presentándole así al público un trabajo musical en el que queda de manifiesto la versatilidad de esta pionera agrupación femenil tapatía.

Aún cuando la industria musical y del entretenimiento está paralizada en lo que a conciertos y actividades presenciales se
refiere, es vital para los artistas el mantener la vigencia mediante el contacto alterno con su público, algo que las integrantes de Banda Femenil Las Primeras entienden y tienen muy presente por lo que a la par de la puesta en circulación de la canción “Salud Por Él”, estarán realizando labor promocional del mismo por los más variados canales de comunicación digitales y tradicionales de diferentes regiones de la república mexicana.

miércoles, 13 de mayo de 2020

"Buscar al asesino"



JOSÉ MANUEL ELIZONDO CUEVAS / 


Periodismo Nayarita



"Buscar al asesino"



Historias van, historias vienen y la pandemia sigue dando de qué hablar. En las redes sociales circulan noticias, memes, estadísticas y muchas cosas más. Mensajes llenos de optimismo, críticas al sistema de salud y al gobierno, comentarios negativos, muestras de la desesperación por el aislamiento, necedades, felicitaciones a los médicos y enfermeras, estadísticas y una serie de videos de científicos conocidos y desconocidos. En fin, el escenario social y virtual está lleno de información, buena y mala, útil y dañina.

Soy un concienzudo revisor de las publicaciones interesantes, aunque no muy dado a comentar en cualquier lado, mucho menos cuando se trata de auténticos galimatías verbales en los que se ofenden y se dicen de todo. Algunas personas dejan ver su buena documentación, otros de plano se mecen en órbitas ininteligibles, pero son abrumadoras en cuanto a la pasión con que defienden sus disparatados puntos de vista. Creo que en eso radica esencialmente la libertad de expresión y es importante defenderla, aunque no estés de acuerdo con la versión de tu interlocutor. Pero, a veces tienes que hacer un buen esfuerzo para reprimir las ganas de contestar algunos comentarios que de plano dan pena o tristeza. Aspiro profundamente y abandono el sitio sin dar la batalla. No tiene ningún caso hacerlo.

Me refiero en particular a los comentarios que tienen un parentesco directo con la ignorancia, condición que merece todo mi respeto puesto que muchas personas padecen ese flagelo sin tener la menor culpa de ello, a diferencia de la ignorancia supina en la que el saber algo tan importante como conservar la vida es una obligación. Es muy respetable cualquier opinión, más si están en el muro propio, dejando de lado la intromisión en otros espacios donde se nos puede objetar al menos eso. Así había visto la situación de la pandemia en redes sociales, participando en la mitigación del estrés por aislamiento con algunos temas para la reflexión y el entretenimiento. Leí recientemente, por mera casualidad, opiniones crasas que lo único que pudiera disculparlas o al menos justificarlas, sería que esas personas estuvieran ubicadas en la primera de las hipótesis, condiciones o términos que acabo de mencionar.

Estando ya en los días próximos al pico de la pandemia, con más de tres mil trescientos fallecidos en el país y veintidós en nuestro estado de Nayarit a causa del coronavirus, ver comentarios con un nivel de expresión científica: «El virus no es cierto, no existe» y, siguiendo su magistral conferencia dice: «sólo es para que el gobierno, nos saque dinero», a este inobjetable postulado, le siguieron una buena cantidad de publicaciones coadyuvantes que arroparon la axiomática aseveración.

Me retiré casi de manera instantánea del sitio digital llevándome un mal sabor de boca, no quise saber más del tema, aunque me sigue preocupando en demasía la falta de responsabilidad de un buen sector de la sociedad que, por su escepticismo, sigue poniendo en riesgo la estrategia para la mitigación de contagios y, por ende, la salud de la sociedad.

Había decidido escribir, mientras dura el confinamiento social, historias que impulsaran la reflexión acerca de la responsabilidad y el compromiso de acatar las indicaciones o reglas del juego. Así fue, con los relatos de las dos semanas anteriores: “Dos problemas, un camino” e “Historias del Coronavirus”, pero el día de ayer, ocho de mayo, en la familia nos despertamos con la noticia que un pariente cercano, esposo de mi cuñada, murió a causa del Covid-19 en la ciudad de México. No intento traer acá un asunto familiar tan doloroso. Basta y sobra el sentimiento de pérdida, tan fatídico e inesperado. Esto último hace única la sensación indescriptible de ella, mi cuñada; de estar con tu ser más cercano, tu pareja y compañero de vida por más de cuatro décadas, de pronto sentirse mal, llevarlo al hospital por la noche, internarlo, no saber de él hasta el otro día, diagnóstico positivo del maldito coronavirus, que transcurra un día más sin tener nuevas acerca del paciente y a la mañana siguiente, recibir la noticia de su defunción. Alguien puede imaginar el dolor lacerante ocasionado por la letal noticia. Su pareja se ha ido, ha partido a la eternidad sin siquiera despedirse de ella, de sus hijos, hermanos y demás familia. Aquel hombre fuerte, alegre, activo y amoroso regresará a sus manos en una vasija metálica, convertido en cenizas. Sin servicios funerarios, sin abrazos solidarios y compasivos, sin ninguna otra muestra de amor, amistad o gratitud.

No escribí la historia que tenía en mente. Para qué, si este suceso, trágico e imprevisto, ilustra de la mejor manera, lo que puede ocurrirnos, aun cuando se cuidan las personas, ¿Qué no podrá pasar cuando se distienden las medidas precautorias por irresponsabilidad o por ignorancia?

Ninguna estadística tiene vida propia, ningún número significa nada sin nombre y apellido. La numeralia oficial no deja de ser un frío algoritmo que pasa por la mente pero no por el corazón. La verdadera sensibilidad, la apertura comprensiva del indicador oculto es la proximidad. Es cuando las cifras impactan tu cercanía y hacen añicos la fortaleza de tu anonimato. Cuando las noticias son para ti y no para ningún otro, entonces se vuelven realidad y tocan a tu puerta con un mensaje de muerte y desolación. Discutir que el virus existe o no existe en este momento sería una necedad imperdonable. Para quien sufre una pérdida así no existe consuelo en la generalidad, en la muerte multitudinaria, en el no ser sólo uno el que muere sino muchos. Cuando se padece una pérdida de esa naturaleza no hay otra opción que la tristeza del que sufre y la comprensión y la empatía de  la familia y los amigos. Es esta la historia verídica de una tragedia familiar que rompe todas las expectativas y resquebraja los sueños, poniendo de manifiesto que la muerte acecha en cada esquina. ¿Existe o no existe el virus? Si la respuesta es no. Entonces, pedirles a esos incrédulos que me ayuden a buscar al asesino de mi familiar.

RECIBAN UN SALUDO AFECTUOSO.- LOS ESPERO LA SIGUIENTE SEMANA - COMENTARIOS Y SUGERENCIAS AL CORREO: elizondojm@hotmail.com .- MIEMBRO ACTIVO FRECONAY, A.C.

• “No bajaremos la guardia ante los temas de salud pública”: Nadia Ramírez INICIA NADIA RAMIREZ CAMPAÑA DE DESCACHARRIZACION 2020 EN XALISCO


Xalisco, Nayarit. 11 de mayo del 2020. -(Por Octavio Salas).- Como medida de reducción de riesgos en la transmisión del dengue, zika y chikungunya, por indicaciones de la Presidente Municipal de Xalisco, Nadia Ramírez, este lunes arrancó la campaña de descacharrización 2020 en Xalisco.
 Dicha campaña se desprende de la jornada estatal de Lucha contra la Arbovirosis, y en Xalisco contará de 5 rutas cubriendo en su totalidad las colonias de la cabecera municipal, así como los ejidos de Pantanal, Testerazo, Aquiles Serdán, Emiliano Zapata “Las Majadas” y la Curva.
“Durante estas fechas de contingencia por el coronavirus, en Xalisco no bajaremos la guardia con las acciones de salud pública, tal como la prevención de dengue”, así lo dio a conocer Nadia Ramírez.
En una primera etapa de la jornada, se invitó a la ciudadanía a comenzar con las acciones de prevención desde sus hogares: manteniendo limpios patios y azoteas bajo la recomendación de: lava, tapa, voltea y limpia.
Para la etapa de la descacharrización la convocatoria consiste en sacar de los hogares llantas, cubetas y botellas viejas entre otros recipientes que puedan acumular agua; las brigadas municipales pasaran por todas las colonias a recogerlos. La programación de rutas ya se encuentra publicada en las redes sociales oficiales del Ayuntamiento de Xalisco.

-El recurso fue destinado para apoyar a la ciudadanía con vales de despensa. ANTE COVID-19 DONAN SU SUELDO FUNCIONARIOS DE XALISCO


Xalisco Nayarit, mayo de 2020. -(Por Octavio Salas).-En un gesto de solidaridad con la población más vulnerable ante la contingencia del COVID-19 del municipio de Xalisco, la presidente municipal, Nadia Ramírez, integrantes del H. Cabildo y el personal de confianza y de sindicato de la Administración Municipal, donaron de manera voluntaria una quincena de sueldo.

Este recurso, fue destinado para desarrollar el programa de apoyo social a personas en situación vulnerable de Xalisco, incluidos quienes han sido afectados en sus ingresos debido a la contingencia sanitaria por la presencia del COVID-19, y consiste en otorgar vales de despensa a domicilio para ser canjeados en tiendas de abarrotes participantes.

Atendiendo las indicaciones de seguridad que han emitido las autoridades, será el personal del DIF Xalisco quien estará visitando hogares en ésta situación, evitando así que las personas salgan de su casa. Quienes tengan dudas respecto de este apoyo, pueden comunicarse a las líneas 211 20 20 y 2 11 01 21 de la presidencia municipal o a través de las redes sociales oficiales.